La lencería en el siglo XXI, no sólo tienen la función de tapar “pudorosamente la intimidad femenina”, como dirían las abuelas, si no mostrar sensualidad.
La diversidad de ropa interior, en la actualidad es apabullante, ya que debemos escoger diversos modelos y colores, según la ocasión. Hay prendas tan minúsculas como extravagantes, provocativas, sensuales, de encajes, polyester o algodón, todo con tal de mostrarnos y sentirnos sexis.
Ahora, no importa si tenéis pechos del tamaño de un limón, caderas estrechas, poca cintura, o la cola caída. Modernamente, la lencería nos permite hacer milagros y tener hasta lo que nos falta. “Wonderbra, Roxana, Victoria Secret”, Matahari y Cassandra son las que se rajaron la cabeza para ayudarnos a vernos, desde hermosamente salvajes hasta sublimemente románticas.
Pero para poder lucir las prendas, como Dios manda, hay que tener en cuenta algunos consejillos que me dio una vendedora. Déjenme decirles que vale la pena seguirlos.
Antes de ir detrás de una prenda, debemos saber que nos falta y que nos sobra. Así que, el único que te dirá la verdad de las cosas, es el espejo, ese no nos miente, ni tienen piedad.
Si identificaste que tus pechos son demasiados pequeños, no hay problema para eso están los bras que son de media copa y varilla, es más algunos vienen con relleno.
Si la naturaleza te ha bendecido con unos pechos grandes, entonces una con copa que tenga varillas seria lo ideal, para levantarla y mostrarlas orgullosamente.
Las caderas no mienten, eso dice la canción de Shakira, pero se olvidó que las panties que son de corte alto nos ayudan a hacerlo.
¿Caderas anchas?, no uses ropa prenda intima pequeña, ya que se verán más anchas.
Si no tienes un cuerpo de sirena, ni la cintura de una gitana, podéis usar corsé o tal vez una faja para moldear tu cuerpo.
Si tenéis poca cola, las tangas e hilos dentales son las que te ayudaran a que se vean más prominentes.
Ahora ¿queréis una cola de impacto?, entonces las prendas “Cullotte up” de la marca Little Kiss pueden servirte.
Así que, ya sabes no hay que deprimirse, si no tenemos el cuerpo de una de las chicas de interviú. Para eso esta la magia de la lencería, ¿vale?
Imagen Tomada de Crónicas